Cada despido es una derrota
El desempleo avanza imparable. Hoy son 5,3 millones las personas sin trabajo y 1,5 millones los hogares en los que ninguno de sus miembros trabaja. Estas cifras desoladoras quedarán obsoletas en un mes, dando paso a unas nuevas que nos llenarán de dolor e impotencia.
Yo cómo empresario siento mi propia derrota y cuota de responsabilidad personal cada vez que me veo obligado a despedir. Este mes varias personas más. Buenas personas; profesionales que hacen su trabajo de manera impecable. En el año 2006 mis empresas daban empleo directo a unas trescientas personas. Comerciales, administrativos, ingenieros, directivos, albañiles, arquitectos, recepcionistas, técnicos, camareros, diseñadores, cocineros, jardineros. En la actualidad luchamos por mantenernos en una treintena. Parafraseando a Marc Vidal, una empresa es un ser vivo que nace, se reproduce, en ocasiones enferma y puede morir. Yo añado que también puede recuperar su salud.
Asumo mi responsabilidad en esta pérdida de empleos igual que asumo el mérito de haberlos creado. Hay muchas cosas que podría haber hecho mejor. Muchas decisiones que vistas con perspectiva fueron desacertadas, riesgos que ahora se antojan excesivos, inversiones que requerían menos entusiasmo y más análisis. Sería fácil blandir buenas excusas –y desde luego las hay- pero no es mi estilo.
Lo cierto es que a la inmensa mayoría de empresas no nos rescata nadie; ni el FROB, ni el Banco de España, ni los ni los bancos y cajas que nosotros sostenemos con nuestros impuestos. Las soluciones de rescate, como no puede ser de otra forma, las aportamos los empresarios con nuestro dinero y patrimonio,. Todo eso lo acepto cómo las legítimas reglas del juego y, créanme, conllevan consecuencias durísimas que mi familia, mis socios y yo estamos sufriendo.
En nuestra empresa cada despido ha sido y es una derrota y cada nueva contratación un triunfo. Luchamos por cada puesto de trabajo haciendo lo posible y lo imposible por mantenerlo. Jamás hemos despedido para aumentar nuestros beneficios –dónde quedó esa palabra- sino para poder dar continuidad a nuestra actividad y hacer sostenibles el resto de empleos. Lo que verdaderamente deseamos es seguir adelante, mantener nuestras empresas y seguir creando nuevas iniciativas que nos permitan volver a contratar.
Aún estamos muy lejos de haber superado esta brutal tempestad pero, a diferencia de muchos, no hemos abandonado el barco ni lo haremos. Seguimos en nuestros puestos luchando por llegar a un buen puerto dónde recuperar a la mejor tripulación para continuar la travesía.
15 Responses to “Cada despido es una derrota”
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Hola Salvador.
En el nombre llevas la penitencia. Salvar a las empresas en las que tienes injerencia se antoja como una labor titánica más no imposible y se agradece desde Nuevo Vallarta el empeño de salir a flote con un compromiso propio y ante los demás (compradores y colaboradores). Aunque no lo creas, sirve de motivación propia el saber que hay quienes al otro lado del atlántico sacan la casta y hacen lo que está a su alcance por “salirle al quite” y llevar a buen término el proyecto. Acá, aunque a otro nivel, estamos con la idea aun fresca y palpitante como en octubre del 2008 de asumir el compromiso de llevar a cabo la actividad pactada.
Soy de la idea de cumplir los compromisos no solos cuando las cosas van bien, sino aún en la adversidad, luchar por llegar a la meta, y eso, aveces conlleva sangre, sudor y lágrimas.
Ni economista ni analista de crisis globales soy. Pero el sentido común me indica que estar en un proyecto sólo por mezquinos intereses monetarios habla de un pobre nivel personal. Cada uno de los que conozco envuelto en Sensara Vallarta, no me queda la menor duda que están pagando su cuota respectiva de los desequilibrios económicos. Desde el buen Jesús Sánchez dejando de ver a su familia, hasta la de los albañiles que terminando el medio día del sábado les dicen “te vamos a descansar, nosotros te hablamos cuando haya jale”.
Así como ustedes hacen malabares financieros en estos tiempos sumamente difíciles para conseguir recursos limitados cuando antes eran proporcionados a granel acá también se hacen malabares en conseguir las metas del día a día. No busco culpables. Pero una solución que he visto en las crisis económicas y que son agua en el desierto o bálsamo consolador, es la caridad. Cuando te llega algo que necesitas cuando no había ya esperanza, y mejor aún, llega de quien menos esperabas es una inyección de pujanza hacia adelante.
Pedirle a los bancos que “perdonen nuestras deudas como también nosotros perdonamos a nuestros deudores” suena infantil y descabellado. Ya me imagino al Señor Botín reírse a carcajadas cuando le hagan dicha propuesta. Pero eso se puede hacer a pequeña escala, si lo lo quieres ver, hasta como manera de experimento y los resultados te sorprenderían.
Mi estimado Salvador, me despido. Gracias por todo. Felicítame a quien te diseñó el dibujín de tu persona. Me sacó una sonrisa.
Saludos.
Héctor.
Felicidades Salvador por dos cosas.
Primera por la descripción que haces de una situación, que aunque particular ya que hablas en primera persona, es la que hoy día están sufriendo millones de pequeñas empresas, entre las cuales personalmente me encuentro.
Segundo por tratar de mantener en pié tu proyecto con la calidez humana que lo describes.
Me identifico con todos y cada uno de las situaciones que describes, especialmente con la definición de derrota, y que a tantos en esta sociedad les cuesta entender.
Saludos y aúpa.
Lo siento esto es España, y mientras no podamos votar a políticos de fuera, esto no tiene solución, por mas que me duela.
señor salvador, espero que no se tome a mal mi crítica pues no le conozco pero creo que ha caído una trampa propagandística muy común en estos tiempos. usted montó una empresa con un objetivo claro, tener beneficios para poder vivir usted y su familia. esto es perfectamente lícito y loable, usted no ha montado una empresa para “poder dar continuidad a nuestra actividad y hacer sostenibles el resto de empleos”. usted no ha montado una empresa por sus empleados, usted, aunque no lo crea, no está haciendo un favor a sus empleados, los está utilizando, lo cual también es lícito, pues ellos también le utililizan a usted. permítame preguntarle por su sueldo y beneficios durante todos estos años y los sueldos de sus empleados (lo de
sigue (lo de que sea de mal gusto hablar de dinero es junto al voto secreto son otro par de trampas propagandísticas muy efectivas). usted no contrataba a nadie para hacerle un favor, si no que lo hacia para, como usted bien dice “poder dar continuidad a nuestra actividad”, y así mantener los beneficios de los que usted y su familia vive. me ofende por tanto que algo perfectamente licito en una sociedad normal, como puede ser un contrato entre dos iguales, esté convertido por el empresariado actual y su neolengua en una relación entre el salvador empresario y el agradecido e indefenso empleado, algo semejante a lo que ha ocurrido entre gobernador y gobernado, haciendo desaparecer al ciudadano de la ecuación. si el tono y las palabras que utiliza fuesen sinceros usted no tendría empleados, todos serían socios. si sus palabras fuesen sinceras usted pagaría igual a todos los marineros y no echaría a nadie del barco aunque todos cobrasen poco y lo mismo hasta que el barco se fuese a pique con todos. usted y su familia viven de su empresa y esto es algo bueno que no necesita ensuciar con falsas aspiraciones o utilidades sociales que ni siente ni necesita. un saludo
Tus palabras son las que deberían pronunciar todos los empresarios de este país. Como profesional he estado siempre al lado de mi empresa, ayudándola a obtener grandes beneficios en la época de bonanza y cuando la cosa se empezó a poner fea, a su lado con bajadas voluntarias del salario. Pero claro, buenos empresarios como tu hay pocos, y buenos trabajadores como yo… bueno, en mi caso en el paro y buscando lo imposible: un lugar donde trabajar a cambio de un precio justo.
Ánimo y continua con esa filosofía empresarial, ya que es la única forma de que los mejores trabajen para ti.
Muchas gracias por tu comentario y palabras de ánimo. Espero que podamos hacer que las cosas mejoren para todos. Saludos.
Gracias por tu comentario,
Este partido se juega en España y debemos jugarlo con las reglas y condiciones del terreno de juego que tenemos.
Espero que encontremos el ánimo para no dejarnos derrotar.
Saludos
Gracias por su comentario. Acepto su crítica con mucho gusto y comprendo parte de sus argumentos.
No estoy de acuerdo en algunas de las cosas que usted prejuzga pero si fueran ciertas tendrían lógica y serían tan injustas cómo usted retrata.
Un saludo y le deseo lo mejor.
vaya señor mendez, ya veo que aquellos comentarios que no son de su cuerda no aparecen en su blog, no recuerdo haber incluido ninguna palabra malsonante o descalificación en mi anterior comentario y sí una opinión expresada con la intención de recibir una respuesta razonada y quizá iniciar un interesante debate. pero no, usted prefiere aquellos comentarios que, si discrepan, es poco y en poco. bueno, no se lo tengo a mal, al fin y al cabo es su blog y esto del coaching es lo que tiene, en el trabajo de equipo es mejor que todos piensen lo mismo, si no esto se desmadra…. ya que no veo posibilidad de dialogo me despido recomendándole un par de lecturas, que, a modo de espejo, quizá le hagan reflexionar sobre las cuestiones que me hubiese gustado debatir con usted.
un, imagino, último saludo
http://www.letraslibres.com/revista/dossier/esto-funciona-asi-anatomia-de-la-corrupcion-en-espana
http://www.bibliotecapleyades.net/sociopolitica/sociopol_ponerology05.htm
Sus comentarios están publicados y sí le he respondido reconocioendo parte de sus argumentos y didintiendo en otros.
Por mi parte, dese luego, no será un último saludo.
Buenos dias, soy nuevo en el bloc.
Casualmente he llegado a su bloc a travez de un amigo que lo tenia publicado en su muro.
Dejame que le diga que me pongo a sus pies en relacion a este comentario.
Sinceramente desconozco la magnitud de las empresas que usted gestiona, pero lo que hoy he leido solamente responde a un perfil de persona que antepone su dignidad y la valoracion de los trabajadores al afan ilimitado de obtener beneficios.
Por muy descabellado que parezca lo que voy a comentar, en esta epoca de cricis hay numerosas empresas y sobre todo probietarios, administradores , que se estan enriquiciendo a costa de los trabajadores, aprovechando esta circuntncias con el fin de reducir personal aun cuando su nivel de actividad no ha sufrido una reducion importante, dando lugar a sobre trabajos para el resto que quedan en plantilla.
lo que le quiero trasladar es que por desgracia vivimos en España con una cultura empresarial donde predomina el beneficio empresarial y donde cada vez mas el papel del trabajador tiene menos importancia.
A diferencias con otras cualturas empresariales como pueden ser la Americana o Alemana , donde el trabajador es una pieza importante, se le forma y se le respeta con el fin de que este se encuentre motivado para que pueda dar el rendimiento esperado.
Asi pues, me despido alabando nuevamente su vision como empreario y que si en España hubiera mas gente como usted la salida del tunel donde no encontramos seria mas rapida y menos traumatica.
Un saludo.
antes de nada mis más sinceras disculpas, he pecado de gatillo rápido y posiblemente también de bocachancla, como usted bien dice mis comentarios están publicados y le reitero mis disculpas. por tanto voy a intentar sacarle algún beneficio a mis indudables defectos y proseguir con el dialogo que de malas maneras yo he cortado. comenta usted que comparte parte de mis argumentos y disiente en otros, quisiera que especificara más para poder continuar dialogando. gracias por su atención y paciencia con mis malas maneras. un saludo
Estimado Salvador, observo desde la lejana distancia este saludable intercambio de mensajes, y observo el cambio de aptitud más saludable que mantiene actualmente, no sé si fruto de sus estudios en coaching o de su madurez personal, parece que ha aprendido a encajar la crítica con cierta humildad, enhorabuena este es el primer paso para conseguir ser una mejor persona, todos debemos aprender de nuestros errores, y asumirlos.
Un saludo.
Yo he tenido la suerte de trabajar en dicha empresa casi 12 años, y no tengo palabras para describir el valor humano de las personas que la han dirigido.
En fin Salvador para para mi eres un jefe espectacular y no te doy un abrazo ahora mismo porque no te tengo delante.
Los mejores años laborales de mi vida……